10/10/2026
De acuerdo, gran reflexión
Es muy común escuchar críticas hacia muchos mexicanos por ser supuestamente conformistas. Pero yo sospecho que, más que conformismo, lo que existe es una frustración acumulada. Personas que lo han intentado una y otra vez, que se han esforzado por salir adelante y que, al no encontrar resultados, terminan por dejar de intentarlo.
Me parece muy interesante lo que estudió el psicólogo Martin Seligman, quien desarrolló el concepto de indefensión aprendida: cuando las personas experimentan repetidamente que sus esfuerzos no cambian las cosas, pueden terminar convencidas de que nada de lo que hagan servirá. Pero hay una buena noticia: también podemos aprender a recuperar esa sensación de control cuando nuestras acciones empiezan a producir resultados.
Por eso, no basta con pedirle a la gente que tenga esperanza. Hay que darle herramientas, capacidades y oportunidades para que pueda tomar nuevamente el control de su vida. Empezar con retos alcanzables, conseguir pequeños triunfos y recuperar la confianza en que nuestros esfuerzos sí pueden cambiar las cosas. Porque quizá muchos mexicanos no han perdido las ganas de salir adelante, sino la confianza en que sea posible. Y esa confianza se puede recuperar, no solamente con palabras, sino con resultados.