04/12/2014
"Cartucho", escrita en 1931, es considerada una obra clásica de la literatura de la Revolución Mexicana, que muestra a los partidarios de Pancho Villa con una luz favorable en un momento en que en la mayoría de la literatura se les criminalizaba tildándolos por la historia oficial como subversivos y bandoleros. Es un libro de corte autobiográfico, una serie de cuentos breves donde la narradora es una niña en las postrimerías de la revolución, y la niña nos hace ver una lucha de un modo muy diferente al de los otros grandes narradores de ese período. La narradora dibuja perfiles rápidos y precisos, como el de Elías Acosta, un soldado que regalaba balas a los niños y "se ponía a hacer blanco en los sombreros de los hombres que pasaban por la calle", y los de tantos mu***os abandonados en las calles de Chihuahua, como Zequiel y su hermano: "tenían los ojos abiertos, muy azules, empañados, como si hubieran llorado. No les pude preguntar nada, les conté los balazos..."
Los diversos episodios de Cartucho están unidos por el tema de la brutalidad de una lucha que enfrenta a mexicano contra mexicano; en su inmenso alcance ésta envuelve también a la población civil. Cada episodio de Campobello expresa sucintamente cómo se convive con la guerra, quiénes son sus víctimas. Así, los mu***os y heridos de la Revolución pueblan las páginas de Cartucho. En “El fusilado sin balas” , Catarino Acosta es torturado y lo dejan en la calle para morir sin el beneficio del tiro de gracia; Babis de “La sentencia de Babis” , el vendedor de dulces en la tienda de la esquina, fue encarcelado y quemado vivo; en “Desde una ventana” , un soldado anónimo que suplica clemencia es fusilado y nadie recoge el cadáver por tres días; Perfecto Olivas, arropado en un sarape gris, es derribado por una lluvia de balas en “Las águilas verdes”; Samuel Tamayo, temeroso y hasta tímido, abrazó la muerte tal como había eludido la vida en “El cigarro de Samuel”.
Una pequeña reseña de donde se toma el nombre de la Banda Cartucho
Disfruten las fotos del Sr. Raúl H. Avilés