27/10/2025
Más de 1,200 esculturas viven bajo el mar. Y sí, están ahí para quedarse. Jason deCaires Taylor es un escultor británico que decidió que el océano no solo podía ser un espacio natural, sino también un museo bajo el agua. Desde hace años, crea figuras humanas de tamaño real, las sumerge en aguas tropicales y deja que el mar las transforme en esculturas impresionantes, casi irreales. Según el artista, no son ruinas, son obras vivas.
Sus esculturas están hechas con cemento marino ecológico, diseñado para atraer corales, peces y vida submarina. Lo que comienza como una figura gris en medio del agua, con el tiempo se convierte en un arrecife artificial lleno de color, movimiento y biodiversidad. Cada obra es una invitación al público a mirar el arte desde otra perspectiva, la del silencio, la profundidad y la regeneración.
En Cancún fundó el Museo Subacuático de Arte (MUSA), pero su trabajo se extiende por Granada, Lanzarote, Australia, Maldivas y más. En total, ha instalado más de 1,200 esculturas bajo el agua, convirtiéndose en pionero del arte subacuático y en un activista ambiental que usa la belleza para sanar.
Lo que ves en sus museos no está colgado en paredes. Está flotando, creciendo y respirando. Porque el arte, cuando se mezcla con la naturaleza, no solo se contempla. Se protege.
Este post se hizo con fuentes confiables como Underwater Sculpture (sitio oficial). Este contenido es informativo y educativo.