13/02/2013
¿Te gusta tu trabajo?
Siéntate un momento, toma un poco de agua o café y piensa muy bien las siguientes preguntas: ¿te gusta tu trabajo?, ¿haces algo que puedas disfrutar?, ¿estás en donde quieres estar (empresa – puesto)?, ¿aportas algo a tu empresa o eres simplemente uno más en esa oficina?, ¿puedes con más?, ¿cómo te sientes con esa empresa, te sientes reconocido, eres querido?.
Espero que muchas de tus respuestas hayan sido satisfactorias, uno no viene a este mundo a no ser feliz; mi papá dice que después de una inversión de al menos 16 años de estudios (primaria, secundaria, prepa y licenciatura), no puedes terminan tirando todo ese tiempo a la basura (eso sin tomar en cuenta el dinero gastado en colegiaturas, cuadernos, uniformes, etc.), por lo que más te vale que te dediques a algo que te gusta. Como Coach coincido con ello, uno de los principales factores de éxito en tu carrera profesional es que estés en donde quieres estar, que lo disfrutes y que sientas que estás aportando conocimientos o experiencia en lugar de ser una carga; pero como no quería sonar vacío en mis comentarios y buscando la participación de mi gente, me fui a las redes sociales a hacer una breve encuesta, aquí están los resultados:
- Los que son felices en su trabajo entre otras cosas responden: “me gusta lo que hago, aplico todo lo que he aprendido, me toman en cuenta y algo muy importante es que hay un excelente ambiente laboral”, “tengo empowerment y puedo ser yo”, “me secundan todas mis locuras y eso me hace feliz”, “me apasiona lo que hago”, “estoy dentro del ramo de mi carrera cosa que no es fácil en estos tiempos, me divierto y exploto mi creatividad, en resumen: hago lo que me gusta y además me pagan”, “mientras fui un trabajador activo, siempre me entregué, traté de aprender algo todos los días y sobre todo me lleve lo mejor posible con mis compañeros, eso me dejo grandes satisfacciones, ahora que estoy jubilado, me doy cuenta que la vida me ha recompensado”, “es una empresa maravillosa y un ambiente increíble, estoy orgullosa y muy contenta de trabajar aquí, es la compañía de mi vida”, “hoy amé mi trabajo, me dediqué a lo que más me gusta y fue muy bien recibido”, “aún con algunas diferencias pero la felicidad impera”.
- Los que de plano me responden que NO les gusta su trabajo o NO son felices en dónde están, proveen poca información, pero sus respuestas van en el siguiente sentido: “el crecimiento es a cuenta gotas, si hay alguna relación familiar o de intereses con los dueños puedes llegar lejos si no, estas perdido”, “te discriminan por cualquier condición que no siga la ideología de la empresa”, “el trabajo es tan malo que te tienen que pagar por hacerlo”, “a nadie le importa este trabajo, el 92% de la gente es incompetente y yo tengo que resolver sus errores y no gano lo suficiente por todo, además trabajo muchas horas diarias”, “a veces quisiera que fuera más dinámico, eso le daría diversión, no todo debería de ser rectitud y formalismo”.
Algo que se presenta de manera frecuente en las empresas es lo que me responde una lectora: “la pregunta pareciera muy simple pero me remonto al primer día laboral, recuerdo los primeros años con todas las emociones y la pasión que había en ese tiempo, la respuesta es fui feliz y mucho, mi trabajo me ha dado muchas satisfacciones emocionales y materiales y lo que más agradezco es el haber conocido gente muy valiosa así como haber tenido la fortuna de aprender muchas cosas. Hoy ya no soy feliz, el tiempo ha pasado, han cambiado mis prioridades y me he dado cuenta que no es lo que yo quisiera seguir haciendo; caí en la monotonía, me encontré de repente en un ambiente muy negativo de todos contra todos, pero aun así me siento comprometida a dar lo mejor de mi hasta el final por que es algo muy mío y de cierta manera me hace sentir satisfecha y cuando me toman en cuenta por lo que hago pues me permiten retomar fuerzas”.
Te confieso algo, tú puedes crear tu mejor trabajo a través de tus creencias; una creencia es una idea que tienes, piensas y sientes que es verdad. Son experiencias internas que ocurren tanto en nuestras mentes como en nuestros cuerpos, de la unión del pensamiento y la emoción se genera un sentimiento respecto de algo al que llamamos creencia.
Las creencias pueden ser potenciadoras o limitantes: las primeras son aquellas que le dan fuerza a tus capacidades, son las que te hacen sentirte bien; las segundas son aquellas que limitan tu potencial y son un obstáculo para alcanzar tus metas.
Por ejemplo, una creencia potenciadora es “soy feliz en mi trabajo, me gusta lo que hago” y una creencia limitante es “mi jefe es tan mediocre que si él no estuviera aquí yo sería más feliz (en mi trabajo)”. El resultado de creernos una cosa o la otra es muy diferente: en el primer caso, disfrutaremos con seguridad nuestro trabajo; en el segundo, sufriremos en el trabajo respondiendo mediocremente a la empresa. Nuestra realidad se va a ajustar SIEMPRE a lo que creemos.
¿Cómo localizar nuestras creencias limitantes?, puedes hacerte las siguientes preguntas:
1. ¿Cuál es la causa de …?, por ejemplo, ¿cuál es la causa de sentirme de esta manera en el trabajo?, ¿cuál es la causa de que no me sienta reconocido?, ¿cuál es la causa de que no tenga dinero?.
2. ¿Qué significa para mi …?, ¿qué significa para mi sentirme así en lo que hago?, ¿qué significa para mi no ganar dinero?.
3. ¿Cuál es la finalidad de … / que pretendo obtener con …?, por ejemplo: ¿cual es la finalidad de ser feliz en mi trabajo?, ¿cuál es la finalidad de ganar dinero y sentirme reconocido?.
Y para empezar a cambiar la perspectiva pregúntate: ¿qué pasaría si … (si me gustara mi trabajo, si me sintiera bien, si ganara dinero)?, ¿quién me lo impide?. Mi amiga y coach Gimena siempre me pregunta ¿qué harías si fueras 10 veces más audaz de lo que eres?, ¿qué pasaría si lo fueras?, y la verdad siempre que pienso en la respuesta mi mente se pone a girar y hace que me sienta imparable. Tu que opinas, ¿qué pasaría si logras hacer de tu trabajo UN MEJOR TRABAJO?.