10/11/2020
¿QUIERES HACER SUFRIR A UNA MUJER?
Montate en ella...
Besale el cuello, las orejas,
los hombros,
pero nunca, nunca la boca...
¡Hasta que te lo pida!
Besale entre las piernas;
que se sienta el calor de tu aliento en el monte de Venus. Lengüetéale las rodillas,
los pies,
pero nunca, nunca la va-ina...
¡Hasta que te lo pida.
En estos momentos,
ella ya está más que derretida, dispuesta a abrir las piernas para recibir el trozo de carne;
y no, a ella no le importa el tamaño; Ella quiere sentir la penetración de una carne caliente que le satisfaga las ansias, que le desborde el orgasmo que ya le dejaste atorado. Y ¿sabes qué?
ahora, aunque te lo pida, no la penetres... Pásale tu miembro viril por los labios vaginales; abre paso, pero no, aún no entres, que se retuerza de de ganas. Aunque te abrace con las piernas, ¡Resiste!
Ahora sí,
es tu momento de llevarla al cielo como ella se lo merece. Penetrala, embístela como si la odiaras, que sienta que lo que tienes para ella habías querido dárselo siempre.
Que grite, que gíma, que se chorree, que se escurra de de felicidad; pero no, no explotes, no te vengas, no la inúndes... ¡Hasta que ella te lo pida!
— CRÉDITOS A SU ATOR/A.