25/02/2023
HISTORIA DE LOS CAÑARIS Y LA RELACION CON LOS CUZQUEÑOS DESDE LA INVESTIGACION ARQUEOLOGICA.
Cuando se nombra a los Cañaris se les asocia con una etnia enemiga de los Inkas, que según las crónicas, apoyaron a los hispanos en su empresa invasora, también se les denomina traidores, sin embargo y por lo general muy poco se sabe de su historia, sus orígenes, sus desarrollos culturales, sus relaciones con otras etnias, etc. a partir de las mismas crónicas y pinturas del periodo colonial se les presenta integrados al sistema dominante, utilizando esta información como propaganda de un mensaje aceptación y colaboración a los hispanos luego de liberase de la “tiranía” de los Inkas.
Los Cañaris según la investigación arqueológica, presentan sus asentamientos más antiguos entre los 8000 y 5500 años, los hallazgos se realizaron en la cueva Chosby en Sigsisg, Azuay (2400 msnm), los objetos corresponden a utensilios diversos, eran cazadores recolectores, consumían bayas, tubérculos, raíces, conejo, venado, perdiz, etc. se postula que las migraciones provinieron de la costa y el caribe, según Uhle de Mesoamérica, vivían en refugios construidos con troncos gruesos y ramas cubiertos con paja, utilizaban la obsidiana para sus artefactos líticos.
En agricultura, las primeras plantas cultivadas fueron las calabazas, el maíz se estima se cultivó hacia los 7000 años, conforme al desarrollo de la producción agrícola se establecieron rutas de intercambio, arqueológicamente se han identificado que se intercambiaba chonta, hojas de Koka, plantas, co**ha spondylus, piedras, cacao, sal, plumas, cerámica y algodón, entre otros.
En el Cerro Narrio, ubicado en la ciudad de Cañar, el Spondylus aparece en gran cantidad en forma de cuentas, y su intercambio se ha identificado desde lo “proto cañari”, con desarrollos culturales como los de Vicus y Kotosh.
Narrio también identifica a una cultura que se desarrolla entre los valles interandinos y zonas costeras, el clima de la región producía a su vez “micro ecologías” favorables para diversificar cultivos, desarrollaron cerámica pintadas con seres mitológicos, aves y cabezas de animales antropomorfizados, imitaron texturas como las de la calabaza, siendo la co**ha el material más utilizado, en sus fases finales se utiliza el cobre, fabricando adornos personales como Tupus.
La cerámica se presenta entre los 2500 años a.p. y 1500 años a.p. en un lugar denominado Tacalshapa, cercano a Cuenca, posteriormente se evidencian mejoras en su elaboración, según Idrovo se manifestaba una “ideología que expresaría un mejor equilibrio entre la sociedad y el medio ambiente”, se elaboraron botellas de cuello largo con figuras geométricas, en esta fase aparecen también las Hachas en forma de T, con cuerpo circular, caladas, técnica presente en Vicus y Moche.
En el periodo Cañari la cerámica presenta estilos locales, siendo Ingapirca en lugar donde se ha identificado la mayor presencia de cerámica denominada Cashaloma, los investigadores han identificado influencia cuzqueña en su elaboración, presenta nuevas formas como vasos, botellas, ollas, cuencos, son bicromos (rojo y blanco), sin embargo son toscas, con poco brillo y un pulido imperfecto, los investigadores postulan que esta influencia Inka es anterior a la llegada de los cuzqueños a la región, en el periodo del Prestigio Inka, se ha identificado cerámica de “filiación cuzqueña”, hasta en un 80% del total recuperado en Cuenca, sin embargo la cerámica Inka en Ingapirca no supera el 4%.
Los Cañari realizaron objetos de oro y plata, plumas de oro, tejidos en hilos de oro entre otros hallados en las tumbas de Cojitambo y de Chordeleg, referente a las costumbres funerarias, presentaban diferencias, en Chordeleg, las tumbas eran colectivas, se enterraban con su ajuar y acompañantes, en Tomebanba, las tumbas son circulares cavadas en la tierra, paredes de piedra, las más profundas llegan a los 4 m. el “cuerpo esta de cuclillas con la cabeza apoyada sobre las rodillas y las manos cruzadas sobre la nuca”.
Las tumbas Cañari, particularmente las de Cojitambo, Sigsig, Chordeleg y Cerro Narrío, fueron saqueadas durante la colonia, los encomenderos y gobernadores fueron demandados por no pagar el quinto real, como figura en los expedientes judiciales, de estas tumbas se extraía oro, chaquiras de spondylus y hachas de cobre ceremoniales.
Los Cañari y los Inkas compartían sus enterramientos en Ingapirca, las estructuras de estas tumbas eran diferentes, en el periodo Inka, los Cañaris mantenían sus estructuras de pozo con cámara lateral, el ajuar conformado por cerámica y metales presentan diferencias también, la coincidencia se presenta en el uso del Spondylus que ambas etnias incluían en sus ajuares.
Se halló en 1965 en las cercanías del pueblo de Azogues, en un sitio denominado Huapan, un enterramiento con características particulares, un número no determinado de cuerpos acompañados de hachas de cobre, no hemos encontrado a la fecha información de investigaciones antropofisicos, análisis de ADN, C14, y otros que proporcionaría mejor información.
La geografía Cañari, les permitía acceder a diferentes pisos climáticos en un corto tiempo, debido a que en el Ecuador los andes presentan características de “micro verticalidad”, lo cual difiere de los andes centrales, donde se debe recorrer mayores distancias para acceder a estos climas diferenciados, esta “Micro verticalidad” favorece al asentamiento de poblaciones en las cercanías de los centros de producción, originándose un comercio entre los grupos, se postula que los Cañari eran entonces un conjunto de “señoríos”, definidos por los microclimas y las cuencas hidrográficas, divididos principalmente en cuatro regiones: de Tomebamba-Burgay-Paute, Paute-Gualaceo, Jubónes y Cañar.
Los investigadores han identificado costumbres de organización comunes a los andes, consideraban la división del territorio en Hanan y Urin, esto desde tiempos anteriores a los Inkas,
Los Cañaris, al igual que los Inkas, observaban los Solsticios, en Ingapirca se ha identificado que su ubicación es privilegiada para marcar estos cambios estacionales, un detalle a destacar es que los Inkas respetaron la forma elíptica de las construcciones Cañaris (geometría identificada en otras edificaciones Cañari) y edificaron, siguiendo estos patrones con la “típica técnica arquitectónica incaica”.
El Capac Ñan construido en el periodo Inka en el actual Ecuador, tenía una extensión de 1,700 km. Iniciaba su recorrido desde Rumichaca en el Charchi hasta Amalusa en la provincia de Loja, estaba direccionado de Sur a Norte y contaba con caminos trasversales de Este a Oeste.
El camino atravesaba por paramos, humedales, desiertos y lagunas como las de Achupallas, Cajas, Quilotoa, San Pablo y Mojanda, a las cuales se les realizaba los respectivos rituales, así mismo por los Apus como el Imbabura, la Cotacachi, el Cayambe, Pichincha, El Cotopaxi, Chimborazo y el Sangay.
De los tambos asociados al camino en la actualidad sólo se conservan los vestigios de cinco de ellos, uno en Mocha ubicado en la provincia de Tungurahua al Norte y del Chimborazo al Sur, ubicado probablemente en el mismo lugar donde se encuentra el pueblo actualmente, se aprecia que las viviendas tienen en su estructuras piedras labradas del estilo Inka, así mismo hay señales de otro Tambo en las faldas del cerro Azuay construido con piedras labradas.
Waka Cojitambo.
Está ubicada al sur oeste de la cuidad de Azogues, provincia de Cañar, el cerro Cojitambo fue cantera de donde se extrajo la Andesita con la que se elaboraba los sillares que se utilizaron de Tomebamba, el área total se ha estimado en 52 hectáreas y ha sido dividido en 3 conjuntos arquitectónicos, en la Waka se hallaron 14 entierros Inka.
Waka Ingapirca o Cantón Cañar.
Es la Waka más importante de presencia Cuzqueña en el Ecuador, se caracteriza por la cantería y la original construcción y diseño de su “torreón” de forma elíptica.
Las investigaciones determinaron que la zona fue ocupada con anterioridad por grupos étnicos Cañari, esto se valida con el gran número de cerámica de “tradiciones alfares locales”, denominadas Cashaloma y Tacalshapa, entre los 1500 años a,p, y los 500 años a.p. Así como los enterramientos Cañari identificados en el lugar.
Pilaloma, es la edificación de más larga ocupación en el sitio, de forma semieliptica, conformado por un grupo de recintos rectangulares alrededor de un patio, en el centro se identificó un pavimento elaborado con piedras de rio y una gran piedra colocada de forma vertical , lo cual resultó ser un entierro colectivo, cuya principal ocupante era una mujer, identificándose 10 esqueletos acompañantes, el ajuar funerario estaba conformado por cerámica Cashaloma, tupus grandes de cobre y cuentas de Spondylus. Algunos investigadores postularon que la gran piedra está asociada a cálculos astronómicos, también se han identificado una serie de Kolkas donde se almacenaban granos, Las características arquitectónicas de Pilaloma señalan que las estructuras en la actualidad, presenta evidencias de remodelaciones en el periodo Inka.
Waka del Sol.
Sobre un terraplén se edificó la “elipse” conformado por un muro de sillares almohadillados, sin argamasa de hasta 4.10 m. de alto, se utilizó la andesita verde, piedra volcánica, extraídas de una cantera ubicada a 1km al norte del lugar.
Para acceder a la edificación se cruza una rampa y se pasa por una puerta de diseño trapezoidal de doble jamba, mediante unas escaleras contrapuestas se accede a la plataforma superior, frente al ingreso se observa una hornacina trapezoidal tipica del estilo Inka, presenta en la parte superior de la estructura dos edificaciones o cuartos separados por un muro, estos cuartos poseen interior y exteriormente hornacinas trapezoidales, las puertas están orientadas al amanecer y al atardecer.
La Condamine y La Vaguada.
Este conjunto está ubicado al sur oriente de la elipse y se une con Pilaloma, está conformado por un corredor y una puerta de doble jamba, se puede deducir que existieron cuatro habitaciones rectangulares, a ambos lados de un patio central, posiblemente un Acllawasi, en el año 1975, en un nivel inferior de los cimientos se hallaron 39 cuerpos de ambos sexos asociados a la cultura Cañari.
De acuerdo a lo expuesto, las relaciones entre los Cañari y los Cuzqueños se habrían dado con anterioridad al establecimiento Inka en la región, respetaron las costumbres funerarias Cañari, adaptaron las construcciones a los diseños arquitectónicos tradicionales, en este punto lo desarrollado por los cronistas, en el extremo de un sometimiento tiránico, no encontraría mucha correlación, salvo se plantee como teorías condicionadas a mejores investigaciones.