24/08/2026
PEDRO MENDOZA, COORDINADOR DEL FREDELCO, DENUNCIA AL ALCALDE DE AUCALLAMA ANTE LA FISCALÍA DE PREVENCIÓN DEL DELITO
ADVIERTE PRESUNTA INACCIÓN FRENTE A LOS PUNTOS CRÍTICOS DEL RÍO CHANCAY Y EL PELIGRO QUE REPRESENTA EL FENÓMENO DEL NIÑO PARA LOS AGRICULTORES
Una seria preocupación viene generando entre los agricultores y pobladores de Aucallama la situación de los puntos críticos identificados en el río Chancay y la presunta falta de atención oportuna a las recomendaciones técnicas formuladas desde el año 2025.
El caso ha llegado al Ministerio Público.
Pedro Mendoza Arellano, coordinador del FREDELCO Huaral, ha interpuesto una denuncia ante la Fiscalía de Prevención del Delito contra el alcalde distrital de Aucallama, Edwin Valdivia Santiago, y el gerente municipal, Luis Quintana Mendoza , solicitando que se evalúen los hechos relacionados con la presunta falta de acciones preventivas frente al riesgo que representan las crecidas del río Chancay.
La denuncia adquiere especial importancia porque, según Mendoza, la Municipalidad Distrital de Aucallama habría recibido desde el año 2025 fichas técnicas de la Autoridad Local del Agua (ALA) en las que se advertían sectores críticos del río Chancay y se recomendaban intervenciones preventivas, entre ellas trabajos de descolmatación y enrocado.
Sin embargo, el cuestionamiento central es que dichas recomendaciones no se habrían atendido oportunamente.
Y aquí aparece una pregunta que no puede quedar sin respuesta:
¿QUÉ HIZO LA MUNICIPALIDAD DE AUCALLAMA DESDE QUE CONOCIÓ EL PELIGRO?
El riesgo no habría aparecido de improviso. De acuerdo con la información proporcionada por Pedro Mendoza, la Autoridad Local del Agua identificó desde el año 2025 determinados sectores del río Chancay considerados críticos y recomendó la ejecución de trabajos destinados a reducir el peligro.
En una zona eminentemente agrícola como Aucallama, esta advertencia debería haber encendido inmediatamente las alarmas de las autoridades.
Porque el río Chancay no representa únicamente un elemento geográfico.
Representa una amenaza potencial para terrenos agrícolas, viviendas, caminos, infraestructura de riego, animales y, fundamentalmente, para las personas que viven y trabajan en sus inmediaciones.
La prevención, por tanto, no debería comenzar cuando las aguas empiezan a crecer.
Debe comenzar cuando los organismos técnicos identifican el riesgo.
Y eso es precisamente lo que genera preocupación en este caso.
Según la denuncia, la municipalidad habría conocido las fichas técnicas desde 2025.
Si esto se confirma, corresponde determinar qué acciones administrativas se realizaron desde entonces.
-¿Se solicitó presupuesto?
-¿Se gestionó maquinaria?
-¿Se coordinaron intervenciones con la Autoridad Nacional del Agua?
-¿Se elaboraron expedientes?
-¿Se solicitó apoyo al Gobierno Regional?
-¿Se informó al Concejo Municipal?
-¿Se adoptaron medidas alternativas de prevención?
Son preguntas absolutamente legítimas que el alcalde Edwin Valdivia Santiago debería responder públicamente.
LA CONTRALORÍA HABRÍA CONSTATADO LA FALTA DE TRABAJOS
El cuestionamiento adquiere mayor relevancia debido al Informe de Visita de Control N.° 023-2026-OCI/0432-SVC, documento presentado públicamente por Pedro Mendoza.
Según lo señalado por el coordinador del FREDELCO, durante la visita de control realizada en julio de 2026 se habría constatado que no se habían ejecutado labores de descolmatación y enrocado en los sectores observados del río Chancay.
Este elemento merece una explicación oficial de la Municipalidad de Aucallama.
Porque si los puntos críticos estaban previamente identificados y existían recomendaciones técnicas, resulta necesario conocer por qué las intervenciones no se encontraban ejecutadas al momento de la visita de control.
Aquí debe hacerse una precisión importante:
La existencia de una denuncia o de una observación de control no significa que el alcalde o el gerente municipal sean automáticamente responsables de un delito.
La responsabilidad deberá ser determinada por las autoridades competentes después de analizar la documentación y las circunstancias del caso.
Pero tampoco sería correcto minimizar una advertencia relacionada con la seguridad de la población.
Cuando se habla de puntos críticos de un río, se habla de gestión del riesgo de desastres.
Y cuando existe una población expuesta, la prevención deja de ser una cuestión secundaria.
LOS AGRICULTORES DE AUCALLAMA NO PUEDEN ESPERAR A QUE LLEGUE LA TRAGEDIA
La preocupación de Pedro Mendoza no es solamente administrativa.Tiene un componente profundamente humano.
A lo largo de las riberas y zonas cercanas al río Chancay existen agricultores que dependen de sus tierras para sobrevivir.
Una parcela representa inversión,representa meses de trabajo,representa semillas, fertilizantes, maquinaria, agua y esfuerzo familiar.
Una inundación puede destruir en pocas horas lo que una familia construyó durante meses o incluso durante generaciones.
Y el problema no termina con la pérdida de una cosecha.
También pueden resultar afectados animales de crianza, viviendas, canales de riego, caminos y otras instalaciones necesarias para desarrollar la actividad agrícola.
Por eso, el Fenómeno del Niño debe ser tomado con la máxima seriedad.No se trata de generar alarma innecesaria.
Se trata de no esperar que ocurra una emergencia para descubrir que el riesgo ya había sido advertido.
El Perú conoce perfectamente las consecuencias que pueden generar los eventos climáticos extremos.
Las lluvias intensas pueden provocar desbordes, inundaciones, huaicos, daños a la infraestructura y pérdidas económicas considerables.
En el caso del valle de Huaral, el río Chancay constituye un elemento fundamental para la agricultura, pero al mismo tiempo puede transformarse en una amenaza cuando se presentan caudales extraordinarios.
Por eso, la gestión municipal debe trabajar bajo una premisa fundamental: PREVENIR ANTES QUE LAMENTAR.
PEDRO MENDOZA ACUDE A LA FISCALÍA DE PREVENCIÓN DEL DELITO
Ante este escenario, Pedro Mendoza Arellano decidió llevar el caso ante el Ministerio Público.
En su condición de coordinador del FREDELCO Huaral, interpuso una denuncia ante la Fiscalía de Prevención del Delito, dirigida contra el alcalde de Aucallama, Edwin Valdivia Santiago, y el gerente municipal, Luis Quintana.
El objetivo de esta actuación, según lo expuesto por Mendoza, es que se evalúe la situación y se adopten las medidas que correspondan para evitar que el riesgo advertido pueda convertirse en un daño mayor.
Aquí la actuación fiscal será fundamental.
El fiscal de Prevención del Delito de Huaral, Miguel Sánchez Pérez, deberá analizar los hechos dentro de sus competencias, revisar la documentación presentada, solicitar la información que considere pertinente y contrastar la denuncia con la versión oficial de la municipalidad y de las entidades técnicas involucradas.
La investigación debe ser absolutamente imparcial.
No debe favorecer al denunciante.No debe favorecer al denunciado.
Debe favorecer a la verdad y, sobre todo, a la prevención de cualquier situación que pueda poner en peligro a la población.
Otro aspecto que deberá ser esclarecido es la ejecución de trabajos de limpieza del río que actualmente viene realizando la Municipalidad de Aucallama.
Si estas labores contribuyen a reducir el riesgo, deben ser valoradas positivamente.
Pero existe una diferencia fundamental entre actuar oportunamente y actuar cuando el problema ya ha sido denunciado o cuando la temporada de riesgo se encuentra próxima.
Una intervención realizada hoy no necesariamente explica qué ocurrió durante 2025 y los primeros meses de 2026.
La Fiscalía deberá determinar, dentro de sus atribuciones, si las acciones actuales responden a una planificación previa o si constituyen una reacción posterior frente a las observaciones y cuestionamientos formulados.
AUCALLAMA NO NECESITA AUTORIDADES QUE REACCIONEN DESPUÉS DEL DESASTRE.
NECESITA AUTORIDADES QUE ACTÚEN ANTES.