14/03/2022
La pobreza mental, es una actitud.
Una actitud de desperdiciarse a sí mismo.
El pobre mental, desperdicia su tiempo, desperdicia sus ideas… y termina desperdiciando su dinero.
La pobreza mental, ni empieza, ni termina con el dinero, sino contigo.
La forma en cómo te tratas, define como la riqueza mental te va a tratar.
Una vez una mujer me dijo: “como es la habitación en la que duermes, así suele ser tu vida. Como está tu ropero, así suele estar tu vida. Como está tu cama, así suele estar tu vida.” Hace poco escuché que alguien dijo, con acierto, que “las cosas se parecen a sus dueños.”
Tu auto eres tú, tu ropa eres tú, el barrio en el que vives eres tú y tus vecinos, tu celular eres tú, tu computadora eres tú, tu refrigerador eres tú, tu alacena eres tú...
No hablo de un parecido físico, sino de lo intangible: una persona limpia tiene cosas limpias.
Una persona ordenada, tiene cosas ordenadas.
Una persona organizada tiene su vida organizada.
Creo que la persona que quiere hacer mejoras consistentes en su vida, empieza paso a paso, de menos a más. Corrigiendo pequeñas actitudes, pequeñas acciones.
El dinero hay que administrarlo como si fuese medicina.
Mas que cuidarlo, hay que valorarlo y respetarlo.
Puedes tener dos o más, millones de pesos en tu mano y tener mentalidad de pobre.
Mucha de la gente con mentalidad de pobreza, es sucia, desordenada, son impuntuales, no valoran su tiempo y por eso muchas veces lo desperdician consumiendo televisión basura. Gastan lo poco que tienen en una cerveza, y nunca en un libro.
No son pobres por el sueldo o por el trabajo que tienen, sino por la forma en cómo se tratan a si mismos.
Aprende a vivir, a partir de hoy, una vida diferente.
Orden es coherencia y la coherencia arroja resultados inimaginables."