24/07/2025
Me quedo con esta frase:
La publicidad exagerada no es estrategia.
Hay muchos negocios que tienen en su mente "solo con publicidad pagada consigo clientes" y están que revientan el programa por mucho tiempo ... hasta que empiezan a estancarse y le echan la culpa al sistema.
No es el programa, mira tu imagen digital : pocas publicaciones en instagram , poca actividad en tiktok , no hay pautas publicitarias para aumentar el branding , tampoco remarketing para hacer que tu público se active. Muchas cosas mal... que en un momento te afectan.
Si tienes dinero , diversifica invirtiéndo en otros canales y hasta en modo presencial porque es la imagen de tu marca la que debe crecer.
Y si tienes poco dinero igual, si ves pocos resultados en campañas el plan de acción inmediato es:
Debo mejorar mi marca para que los resultados aumenten.
En 2015, Under Armour lo tenía todo.
Valía 19 mil millones de dólares.
Desbancó a Adidas en EE. UU.
Fichó a Tom Brady, Michael Phelps, The Rock… y a Steph Curry.
Las acciones estaban a la alza.
Los inversionistas creían que esta era la próxima Nike. Sus acciones alcanzaron los 53.78 dólares por acción.
Y, en su apogeo, el negocio de calzado de Under Armour se convirtió de la noche a la mañana en un imperio de mil millones de dólares.
Pero el 4 de febrero de 2015, el director ejecutivo Kevin Plank tomó la decisión que lo desbarataría todo.
Invirtió 710 millones de dólares en la compra de tres aplicaciones de fitness:
• Endomondo: 85 millones de dólares
• MyFitnessPal: 475 millones de dólares
• MapMyFitness: 150 millones de dólares
¿Su visión?
Transformar Under Armour en una empresa tecnológica.
Esa apuesta borró 17 mil millones de dólares de su valor de mercado. Esto es lo que salió mal:
Intentaron incursionar en la tecnología, sin un plan.
Sin hardware. Sin ecosistema. Sin una estrategia de monetización clara.
Solo un sueño de "fitness conectado" que nunca conectó.
Las ventas se estancaron.
Los márgenes se redujeron.
La marca perdió su atractivo.
Pero no se detuvo ahí.
En 2020, la SEC abrió una investigación.
Under Armour fue acusada de alterar los ingresos para mejorar las cifras trimestrales.
En otras palabras, estaban fingiendo crecimiento.
La compañía pagó 9 millones de dólares para resolver los cargos de engañar a los inversionistas.
No admitieron ninguna irregularidad, pero el daño ya estaba hecho.
Las consecuencias:
• Las acciones cayeron más del 80%
• 17 mil millones de dólares de capitalización bursátil desvanecidos
• Reputación en ruinas
• Los inversionistas se quedaron con las manos vacías
Hoy en día, Under Armour vale solo 2.8 mil millones de dólares.
¿Lección para los inversonistasi? La publicidad exagerada no es estrategia.
La diversificación no es un cambio de rumbo.
Y cuando una empresa empieza a falsear las cuentas, ya es demasiado tarde.