13/06/2021
𝗖𝗨𝗔𝗡𝗗𝗢 𝗘𝗟 𝗖𝗨𝗘𝗥𝗣𝗢 𝗛𝗔𝗕𝗟𝗔
Nuestro cuerpo responde y es estimulado por la manera como pensamos, sentimos y actuamos. Esta es nuestra conexión mente y cuerpo.
El cuerpo, es sabio y todo el tiempo nos está hablando, nos muestra quienes estamos siendo el día de hoy, lo que podemos y lo que no y, por lo tanto, que podríamos hacer para lograr estos aprendizajes, también a través de él.
Él nos habla y, en ocasiones, hasta nos grita porque no le damos importancia a lo que nos está queriendo decir, no le prestamos atención. El cuerpo no sabe mentir y no se comunica con nosotros solo a través de palabras o pensamientos, sino a través de sentimientos, sensaciones o síntomas.
Por ejemplo, cuando estamos nerviosos, tal vez nos sudan las manos, nos tiemblan las piernas o se nos agita la respiración. Cuando sentimos sed es que nuestro cuerpo nos está diciendo que estamos deshidratados y que necesitamos tomar agua. Vivimos como si nuestro cuerpo no existiera y necesitamos comenzar a interrumpir esa transparencia para poder vernos beneficiados por toda la información que nuestro cuerpo nos otorga una y otra vez, y al que la mayoría de las veces no le hacemos ni caso.
¿𝗖𝗼́𝗺𝗼 𝗲𝗱𝘂𝗰𝗮𝗿𝗻𝗼𝘀?
Aumentando la conciencia, y para ello hemos de ir más despacio, escuchar más a nuestro cuerpo y menos a nuestra mente. Y creo que el problema que padecemos la mayoría es que no hemos aprendido a comunicarnos de manera eficaz. Pasamos demasiado tiempo distraídos o discutiendo y poco escuchándonos.
Empezar a preguntarme ¿Qué pasa en mi cuerpo?, ¿qué sensaciones tiene?, ¿Dónde está tenso?, ¿Cómo es mi respiración? ¿Qué me posibilita en la vida y que no? ¿Qué me está diciendo de mí? y otras muchas preguntas que me permiten empezar a mirar, a sentir, hacerme cargo de mi cuerpo en un espacio de aprendizaje y transformación.
Qué es importante que tomes en cuenta:
𝟭. 𝗘𝗺𝗽𝗶𝗲𝘇𝗮 𝗽𝗼𝗿 𝗲𝗹 𝗰𝘂𝗲𝗿𝗽𝗼. Antes de tomarte una pastilla para el malestar que estás sintiendo en el cuerpo, como sueles hacer, trata de reconocer que estás sintiendo, que emociones aparecen y toma consciencia de que juicios, declaraciones, creencias o pensamientos las están alimentado. Tal vez, ese dolor de cabeza, esa gastritis o el dolor de cuerpo están relacionados con la interpretación que le estás dando a lo que sucede y esto está alimentando angustia, miedo o rabia.
𝟮. 𝗘𝘅𝗽𝗿𝗲𝘀𝗮 𝘁𝘂𝘀 𝗽𝗲𝗻𝘀𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼𝘀 𝘆 𝘀𝗲𝗻𝘁𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼𝘀 𝘆 𝗽𝗶𝗱𝗲 𝗮𝘆𝘂𝗱𝗮 𝘀𝗶 𝗲𝘀 𝗻𝗲𝗰𝗲𝘀𝗮𝗿𝗶𝗼.
𝟯. 𝗧𝗼𝗺𝗮 𝗰𝗼𝗻𝘀𝗰𝗶𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝘁𝘂𝘀 𝗽𝗲𝗻𝘀𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼𝘀 𝗼 𝗰𝗿𝗲𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮𝘀 𝗹𝗶𝗺𝗶𝘁𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀.
𝟰. 𝗦𝗮𝗾𝘂𝗲 𝘁𝗶𝗲𝗺𝗽𝗼 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗵𝗮𝗰𝗲𝗿 𝗹𝗮𝘀 𝗰𝗼𝘀𝗮𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗱𝗶𝘀𝗳𝗿𝘂𝘁𝗮.
𝟱. 𝗗𝗲𝘀𝗮𝗿𝗿𝗼𝗹𝗹𝗲 𝘁𝗼𝗹𝗲𝗿𝗮𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗮 𝗹𝗮 𝗳𝗿𝘂𝘀𝘁𝗿𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻.
𝟲. 𝗖𝗼𝗺𝗲 𝗱𝗲 𝗺𝗮𝗻𝗲𝗿𝗮 𝘀𝗮𝗹𝘂𝗱𝗮𝗯𝗹𝗲.
𝟳. 𝗛𝗮𝘀 𝗲𝗷𝗲𝗿𝗰𝗶𝗰𝗶𝗼𝘀 𝗼 𝗺𝗮𝗻𝘁𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗮𝗰𝘁𝗶𝘃𝗼, 𝘆𝗮 𝘀𝗲𝗮 𝗰𝗼𝗻 𝗶𝗿 𝗮𝗹 𝗴𝗶𝗺𝗻𝗮𝘀𝗶𝗼, 𝗰𝗼𝗿𝗿𝗲𝗿, 𝗰𝗮𝗺𝗶𝗻𝗮𝗿 𝗼 𝗺𝗼𝘃𝗲𝗿 𝗹𝗼𝘀 𝗯𝗿𝗮𝘇𝗼𝘀.
𝟴. 𝗗𝘂𝗲𝗿𝗺𝗲 𝗹𝗼 𝘀𝘂𝗳𝗶𝗰𝗶𝗲𝗻𝘁𝗲.
𝟵. 𝗖𝗮𝗹𝗺𝗮 𝘁𝘂 𝗲𝘀𝗽𝗶́𝗿𝗶𝘁𝘂. Cultivar el espíritu nos ayuda a conservar el equilibrio y la calma.
Extracto del programa Vivir con Sentido Coaching - Cristina Narváez Zárate
Te invitamos a suscribirte a nuestro canal, solo tienes que darle click aquí:
https://www.youtube.com/channel/UCY4Yqbixv8gy5fbwen1KFLQ
https://youtu.be/zeHEl9s-WYE
Nuestro cuerpo responde y es estimulado por la manera como pensamos, sentimos y actuamos. Esta es nuestra conexión mente y cuerpo. El cuerpo, es sabio y todo...