08/03/2026
El 8 de marzo no es un día de celebración; es un recordatorio de lo que queda por luchar. No basta con reconocer nuestra labor, si las estructuras de poder siguen cerrándonos la puerta. Las cifras no mienten y el progreso, aunque real, es desesperantemente lento.
• 23 años: Ese es el tiempo que, al ritmo actual, le tomará al mundo alcanzar la paridad de género global. No son días, son décadas de oportunidades perdidas para millones de mujeres.
• El poder está estancado: Las mujeres seguimos siendo la excepción en las sillas de gobierno y en las altas direcciones corporativas.
• La brecha salarial: Trabajamos igual, producimos igual, pero seguimos recibiendo menos sueldo que nuestros pares hombres por las mismas funciones.
No nos confundamos, el 8M no se celebra, se conmemora. Y nos recuerda la lucha que debemos seguir por quienes vienen y por lo que no debemos dejar que se pierda. Más acciones, menos felicitaciones.
No estamos pidiendo un favor, estamos reclamando un derecho.
Hoy conmemoramos la lucha de las que estuvieron, pero sobre todo, alzamos la voz por lo mucho que falta por recorrer. La equidad no puede esperar 23 años más. 💜✊