25/03/2018
La película "María Magdalena" sigue el camino de su protagonista (Rooney Mara) desde sus días de juventud en Magdala hasta su decisión de abandonar el hogar paterno para acompañar a Jesús de Nazaret (Joaquin Phoenix) en las que serían sus últimas semanas de vida, antes de predicar en Jerusalén. Lo que Edmundson y Goslett eligen contar no son los episodios bíblicos al uso, sino los espacios silenciados, las elipsis entre un cuadro y otro de entre aquellos narrados por los evangelistas, aquellos en los que el predicador y su compañera permanecían lejos del resto, alimentando un vínculo de solidaridad fraterna que, de acuerdo al guion y a la dirección del propio Davis, habría sido juzgado, errónea e históricamente, como una relación carnal que finalmente habría redimido a ambos, a él como tentado, a ella como pecadora.
Como la propia Biblia, la cinta tiene mucho menos interés como registro comprobable de hechos históricos que como parábola más o menos universal de la solidaridad, la piedad o la compasión; pero a diferencia de los mismos evangelios, escritos después de todo por cuatro hombres educados en la cultura judeoárabe mediterránea, pone el énfasis en la relación igualitaria entre hombres y mujeres como motor de esa misma espiritualidad. Aunque a ratos demagógica, con un tono cambiante y errática en varios momentos, la película tiene tacto para mantener a raya su propio ímpetu moralizador dejando hablar a secuencias sensoriales como la que tiene lugar al interior de una colonia de enfermos en las montañas, filmada y montada con elegancia, ejecutada por precisión y dramatizada con mesura. Son éstos los momentos en los que la película es más hábil en dialogar con el espectador contemporáneo, y no las recreaciones de la última cena, la resurrección de Lázaro o la crucifixión, que aunque se presentan con sobriedad y elegancia lacónica, no dejan de ser teatrales.
El mayor mérito aquí es de Phoenix y Mara, quienes con discreción, contención y una gestualidad bien matizada, se ocupan de construir dos personajes creíbles.
Artículo de cinepremiere.com.mx