23/05/2026
Mientras el grupo ingresaba al salón tocando con entusiasmo, el cantante ingresaba luciendo su espectacular voz y no se percató de un pequeño escalón en la entrada. El tropiezo fue inevitable: perdió el equilibrio y terminó en el suelo de forma aparatosa, provocando el susto de los invitados y de sus propios compañeros.
Haciendo gala de su profesionalismo y con una enorme sonrisa para disimular la vergüenza, el mariachi se levantó de inmediato sin ayuda de los asistentes, se sacudió el traje de charro y continuó con la serenata como si nada hubiera pasado. Los aplausos no se hicieron esperar, premiando no solo su música, sino su excelente actitud ante el imprevisto.