03/04/2026
Me he detenido varias veces frente a la decoración de Semana Santa en nuestro lobby. Cuanto más la contemplo, más profunda se vuelve mi reflexión. 😌🙌
- La cruz —símbolo de crueldad y de muerte— aparece ahora ataviada y germinada de flores y nuevos colores. Y, en ese contraste, irrumpe una esperanza distinta: la posibilidad de nuevos comienzos.
- Las palabras redención, vida y esperanza ya no son solo conceptos, sino una invitación viva, como una puerta abierta hacia la restauración.
- La silla, junto a la cruz, en forma de banco, parece susurrar algo más. Es un lugar de cercanía, de acogida, de pausa. Un espacio donde uno puede sentarse, acercarse sin temor y atreverse a decir —como aquel que estuvo al lado de Jesús—: “Acuérdate de mí cuando vengas”.
En esta sencilla estampa e imagen afable, casi silenciosa, se revela una verdad profunda: siempre hay lugar para volver al amparo de nuestro Redentor.
— Ps. Yamil Ledesma