10/04/2026
Durante casi 28 horas, el Palacio de Justicia de Colombia fue escenario de uno de los episodios más violentos de su historia reciente.
El 6 de noviembre de 1985, hacia las 11:30 de la mañana, un comando del M-19, una guerrilla urbana de carácter nacionalista y político surgida en la década de 1970, irrumpió en el Palacio de Justicia en Bogotá y tomó como rehenes a magistrados, funcionarios y civiles.
El grupo buscaba realizar un juicio político contra el presidente Belisario Betancur. Esto ocurrió en medio del fracaso de un proceso de paz y del aumento de tensiones entre el gobierno y las guerrillas. Además, el M-19 denunciaba incumplimientos del Estado y quería llamar la atención nacional e internacional. En ese contexto, también existían presiones del narcotráfico: algunos investigadores han señalado posibles vínculos indirectos con el Cartel de Medellín, liderado por Pablo Escobar, que buscaba frenar procesos judiciales relacionados con la extradición. Años después, John Jairo Velásquez afirmó que Escobar habría proporcionado armas y alrededor de 2 millones de dólares al M-19, aunque estas declaraciones no han sido confirmadas de forma concluyente.
La respuesta fue inmediata. El Ejército colombiano rodeó el edificio y lanzó una operación para retomar el control. Incluso entraron con tanques al Palacio. Durante horas hubo enfrentamientos, explosiones e incendios que destruyeron gran parte del edificio.
El operativo se extendió hasta el 7 de noviembre. El saldo fue de cerca de 100 mu***os, incluidos 11 magistrados de la Corte Suprema de Justicia, y varias personas que fueron vistas salir con vida pero luego desaparecieron.
La toma y retoma del Palacio de Justicia de Colombia quedó registrada en transmisiones en vivo y marcó un punto crítico en el conflicto armado del país en la década de 1980.