28/08/2026
Hoy quiero hablar como ciudadana, pero también como hermana de una médica.
Lo que estamos viendo hoy en Ciudad del Este me duele y me preocupa profundamente.
Policías enfrentándose a Médicos. Profesionales de la salud, con sus batas blancas, reclamando algo tan básico como poder trabajar con dignidad: con insumos, medicamentos, infraestructura adecuada y un salario acorde a la enorme responsabilidad que llevan sobre sus hombros.
Y no puedo evitar preguntarme: ¿en qué momento llegamos a esto?
Un médico no se forma en unos meses, son años y años de estudio, sacrificio, noches sin dormir, guardias interminables, renuncias personales y una preparación constante para algo que no admite errores: SALVAR VIDAS.
Y cuando finalmente están allí, frente a un paciente, muchas veces tienen que hacerlo sin los elementos necesarios.
Pero yo no puedo mirar esto con indiferencia porque mi hermana es médica.
Yo la vi durante la pandemia. La vi salir a cuidar y sanar a otros mientras el miedo estaba en TODAS partes. La vi enfermarse TRES VECES con el mismo virus, y aun así volver a ponerse al pie del cañon apenas recuperada. No porque no tuviera miedo, sino porque HIZO UN JURAMENTO, el de SALVAR VIDAS cueste lo que cueste.
Y ahora ver como son tratados, ella, sus compañeros, me parece una TOTAL INCONGRUENCIA y me siento IMPOTENTE, pero que podemos hacer? con lamentarnos por lo que esta sucediendo no solucionamos nada, debemos de salir a apoyar LA CAUSA, porque TODOS en algun momento, si no es hoy, mañana, si no es mañana, pasado mañana o en un futuro cercano o lejano necesitaremos de ellos.
También quiero decir algo a quienes se enfrentan a ellos: Los médicos NO son el enemigo. El enemigo no es quien reclama medicamentos para un hospital. El enemigo no es quien pide un salario justo. El enemigo no es quien exige condiciones dignas para atender a nuestros padres, nuestros hijos y nuestros abuelos.
No podemos enfrentarnos entre nosotros mientras quienes tienen que dar respuestas SIGUEN SIN darlas.
El reclamo de los médicos también es nuestro reclamo. Apoyar y acompañar es lo unico que nos queda.