24/04/2026
No tengo tiempo para odiar
Elijo el camino del perdón,
no por el otro,
sino por la sanidad de mi espíritu.
No tengo tiempo para culpar,
la vida es demasiado breve
para cargar con rencores ajenos.
El tiempo corre de prisa,
y a veces vivimos sin vivir.
Somos un instante del universo,
una chispa divina en expansión.
En lo inconsciente se revela lo consciente,
para soltar lo que no nos pertenece:
el odio, la ira,
las emociones que nos drenan
y nos atan
a laberintos abstractos.
Hoy elijo liberarme,
hoy elijo sentir sin cadenas,
hoy elijo paz.