12/02/2026
Ayer descubrimos algo que ninguna startup, Growth-stage companies o Late-stage startups esperaban…
Les proyectamos un escenario de crisis, minutos para decidir qué decir, quién lo dice, cómo decirlo, a dónde decirle y a quién.Sin equipo. Sin manual. Sin pausas.
Y ahí se vio claro:
No era falta de talento.No era falta de producto.
La mayoría de startups no tiene un CSRO (Chief Strategic Reputation Officer).
No porque no lo necesiten.Sino porque no saben que lo necesitan.
Piensan que reputación = marketing.Pero reputación es infraestructura económica.
Y eso no se improvisa en 10 minutos bajo fuego.
FAST, Theranos, FTX, Astronomer…Todos tenían CFO, CTO, CMO.Ninguno tenía CSRO.
Cuando la narrativa colapsó, no hubo sistema que los salvara.
Porque la reputación no se gestiona desde marketing.Se construye desde decisiones estratégicas en cada punto de contacto
Por eso lo que está pasando en el ecosistema es clave:
Las startups más competitivas no son las que tienen mejor producto.Son las que tienen reputación estructurada como activo estratégico.
Y eso requiere liderazgo dedicado.No como tarea extra del CMO. Como pilar operativo desde el día uno.
Gracias Impact Hub San Salvador por entender que esto no es un “nice to have”.Es un pilar estructural de crecimiento.
AURA CHECK: Executive Stress Lab — un programa de Disruptiva Agencia de Comunicación