22/05/2024
Testimonio,
No puedo por escrito dar tantos detalles, como quisiera, pero mi madre fue la mayor de 7 hermanas, la mayor, a la que le toco el trabajo duro, mientras otras se desarrollaban, ella trabajo a la par de mi abuela, como tantos hermanos mayores, sufrió mucho en su vida,
casi nuca la pude ver, o nunca estuvo casi conmigo, desde 2 años, me entrego a mi abuela para ser criado con ella, debido a su pobreza, si también la baja estima que la acompaño, buscando la nunca llegada felicidad en muchos ambientes, que al final para sobrevivir, fueron duros, llenos de pecados, hambre, malas parejas,
no crean que es fácil contemplar esto desde niño esto sobre una madre.
Ella, Se conoció con mi padre en una corta de café, se embarazo y se acompañó con el mandador de una finca de Juayua, descendiente mi padre del asesinado Chico Sánchez, probablemente de duro genio y violencia intrafamiliar, se dejó después de perder 2 hijos, y me fueron a traer junto con ella, por el rescate mi abuela .
en 1988, Cuando finalmente vio mi graduación como Ingeniero, ella decidió vivir cerca de la familia en Sonsonate, pero ya cercenada por la vida, buscando a Dios en falsas iglesias protestantes, nunca le encontró a Jesús allí, ni su privada petición, a lo que le venía, y mucho menos para lo que le sucedio.
Casi a mas de 50 años, llego el efecto de tanto sufrimiento, pecado físico, espiritual, e inicio la manifestación de una enfermedad de cáncer, de la cual terminaría con su vida, para mí dolorosamente fue darle los medicamentos, ni siquiera con mi carrera, la pude sacar a cenar, una tan sola vez, el sufrimiento de esa enfermedad no deberia existir para las madres, es dura y no me dio la oportunidad, menosa ella.
Mi abuela analizando, su dolida e indignante condición de enferma, después de más de un año, consumida en el hospital, con llagas, desesperada, mejor decidimos que pasara sus últimos días, más tranquila en su casa,
Despues de meses, un día, juntas se abrazaron para despedirse, y fallecio en brazos de mi abuela, la madre entierro a su hija mayor.
Luego de un corto tiempo, y en un sueño casi despierto vi sobresaltado, una escena horrible entre olor fétido, y al clásico cementerio, en un sueño vi debajo de muchas cuevas de tierra, miles de tumbas, en las cuales alguien me llevo a mostrar, ingresando debajo de algunas dentro de la tierra encontré a mi madre, en huesos y carnes podridas, sufriendo, le conté esto a una de mis tía mas católica, supimos que el espíritu santo advertía que ella estaba en el purgatorio.
El amor que viene desde el corazón de un hijo, la misericordia por una madre, unida al de su hermana, nos provocó actuar entregando oraciones, rosarios, eucaristías o misas, dedicadas a la causa de las almas especialmente de mi madre para su liberación de esa cárcel. Mateo 5. 22-25.
Mi abuela murió unos años después por lo que también dedicamos esas intenciones y misericordias espirituales por ella.
Después de mi tercer retiro en el año 2015, en misioneros de Jesús, y haber vuelto con mi primer amor, empezaba a estar muy gozoso, y satisfecho de 3 grandes milagros recibidos, y existe una mañana de santo Rosario, que prepara el alma para un tema que habla del amor y fe de la virgen María, al final de la predica, entramos en oración, y comunión con el Espíritu santo, para darle gracias a la madre bendita bienaventurada, madre de Jesús hijo de Dios altísimo, y se presentó el clásico olor a santidad y rosas, me dije no somos dignos que la madre de mi señor, nos visite.
En medio de la oracion con ojos cerrados nos pidieron perdonar a nuestras madres, y pedir perdón a ellas, vivas o difuntas, rodaron muchas lágrimas en este proceso, que santifico, limpio mi alma y me dio una gran paz.
En mi mente empecé a ver una luz blanca celeste, y se me apareció dos figuras vestidas de blanco, que me abrazaron con amor maternal, supe y sentí claramente que eran mi mama y mi abuelita mi Mama Licha, las que me abrazaban tiernamente, no esperaba lo que la Madre del cielo me estaba regalando, mi mamita María me mostraba sin pedirlo a ambas fuera del Purgatorio, esa manifestación de ambas madres brillantes blancas con amor profundo, en un abrazo de confirmación de su llegada al paraíso en el cielo, y la misericordia de haber podido intercedido ante Jesús,
Desde siempre Maria ha sido mi madre en mis sentimientos de hyerfano, pero ahora seria mi unica madre nueva, la que me ha acompañado desde niño, mi Mamita María.
Gracias madre del cielo, somos tus hijos y descendencia, te amamos, por tu amor de madre.
Gloria a Dios en las alturas, por tu inmenso amor.
Espero queridos hermanos que esto te ayude a encontrarte con tu madre o a perdonarte entre ambas.
Vive este retiro estos dos días, para alejarte del mundo y encuentres también tu milagros y especialmente misericordia de Jesús.
Shalom.