08/24/2026
LA BELLA Y LA BESTIA… aunque en Puerto Rico cada día resulta más difícil distinguir cuál es cuál.
Cuando hablo de la falta de educación en Puerto Rico, no me limita a titulo universitario. Hablo de educación política, memoria histórica y capacidad para reconocer cuándo nos están manipulando.
Un pueblo sin memoria termina premiando a quienes lo abandonan.
Hoy la administración de la gobernadora está rodeada de señalamientos de corrupción pública, injerencia gubernamental y conflictos de interés. Hubo investigaciones, referidos, renuncias de altos funcionarios y hasta cuestionamientos en el Congreso sobre el uso de fondos federales.
Y ahora aparece el escándalo de Power Expectations: un contrato para generación temporera de energía que podía costarle al pueblo aproximadamente $5,887 MILLONES durante diez años.
¡Casi seis mil millones de dólares bajo el pretexto de atender la emergencia eléctrica!
La Junta de Supervisión Fiscal —guste o no guste, y a mí tampoco me emociona— terminó frenando el contrato tras múltiples objeciones sobre el proceso y cuestionamientos relacionados hasta con el uso presuntamente no autorizado del nombre y la firma de una compañía incluida en el consorcio.
Entonces pregunto:
¿Nos pretendían tumbar casi seis mil millones de dólares destinados a una emergencia de luz?
¿Quién negoció eso?
¿Quién lo evaluó?
¿Quién lo autorizó?
¿Quién iba a beneficiarse?
¿Y cómo diablos un contrato de esa magnitud avanzó tanto sin que la gobernadora supuestamente supiera lo que estaba ocurriendo?
Porque ahora ella insiste en que tampoco sabía.
Nunca sabe.
Nunca vio.
Nunca escuchó.
Nunca fue informada.
Pero para gobernadora, cobrar, celebrar y recaudar sí aparece.
Así que solo quedan dos posibilidades:
¿Bruta o corrupta?
¡AMBAS!
Y lo digo sin pena: prefiero pagar los millones que cuesta la Junta para que fiscalice, antes que dejar miles de millones en manos de estos hijos de la gran p… que aparentemente creen que el dinero público es una ATH de POLIcash.
Jamás imaginé que llegaría el día en que agradecería que la Junta detuviera algo. Pero, guste a quien le guste, si no hubiese intervenido, ¿hasta dónde habría llegado ese contrato?
También firmaron una ley que organizaciones periodísticas y de derechos civiles denunciaron porque debilita el acceso del pueblo a la información pública. ¡Qué conveniente! Cuando aumentan las preguntas, cierran las ventanas.
Recibieron un país castigado por apagones crónicos y prometieron arreglarlo. Hoy seguimos con una red eléctrica frágil, contratos cuestionados y el mismo libreto de siempre: anuncios, excusas, culpas ajenas y millones moviéndose mientras el pueblo continúa prendiendo velas.
Ahora también tenemos una crisis de agua. Más de 180,000 personas sometidas a racionamientos de 48 horas, comunidades que llevan mucho más tiempo sufriendo interrupciones y una infraestructura abandonada durante décadas.
Y en medio de todo eso, la gobernadora celebró no una, sino DOS actividades políticas de cumpleaños para recaudar fondos: una entrada VIP de $2,500, otra de $250 y una expectativa de levantar $1.5 millones para su comité.
Aclaro algo: celebrar su cumpleaños y recaudar dinero es su derecho. El problema no es que celebre. El problema es el momento, la imagen y el mensaje.
Porque celebrar bañados, perfumados, con la barriga y la nevera llena, mientras miles de puertorriqueños cuentan las horas para que regrese el agua y rezan para que no se vaya la luz, suena demasiado parecido a:
“Me importa un carajo que ustedes estén jodíos. Nosotros estamos bien. Y mientras ustedes sobreviven, acá seguimos engordando las vaca$ para la próxima campaña y nuestro futuro”.
Hay momentos en los que ejercer un derecho demuestra libertad. Y hay otros en los que ejercerlo sin una pizca de sensibilidad demuestra exactamente quién eres.
Es como organizar una fiesta el día de la muerte de tu madre y justificarla diciendo que la vida continúa. Sí, puedes hacerlo. Pero el hecho de que puedas no evita que seas una hija de la gran p… indiferencia.
Eso es lo que indigna: no el bizcocho, no el baile y no el cumpleaños. Es la desconexión. La falta de pudor. La ausencia absoluta de empatía ante el dolor del país que juró gobernar.
A Puerto Rico no solamente le quitaron la luz y el agua.
Le están quitando la esperanza.
Y mientras el pueblo no se eduque, no recuerde y no fiscalice, seguirá cambiando de verdugo creyendo que está escogiendo salvadores.
Esto va de mal en peor.
Y del vago desempleado mejor pagado de Puerto Rico… hablamos después.
📸 Foto original en los comentarios.