08/04/2025
« Llevo más de cuarenta años observando los mercados. He vivido burbujas, he presenciado desplomes. Pero hay algo que nunca cambia: cuando el Estado pretende controlarlo todo, la libertad económica real desaparece.
El euro no ha traído prosperidad a todos por igual. Ha creado desequilibrios estructurales. No se puede medir a todas las economías con la misma vara. España no es Alemania, e Italia no es Países Bajos.
No soy pesimista, pero sí realista. Hoy, los bancos centrales ya no están al servicio del ahorrador ni del inversor. Son herramientas al servicio de las finanzas públicas. Cada intervención sobre los tipos de interés, cada inyección de liquidez, compra una estabilidad aparente... pero hipoteca el futuro.
Si eres un inversor racional, mantén el escepticismo. Entiende los incentivos, estudia las estructuras y no te dejes seducir por las ilusiones macroeconómicas. El mercado libre no miente. La política, con frecuencia, sí.»