01/05/2026
El trabajo no es solo lo que hacemos para sostenernos, sino también una forma de estar en el mundo, de vincularnos, de construir sentido. En un contexto donde todo parece acelerarse, donde la productividad y la velocidad marcan el ritmo, como cooperativa, intentamos siempre elegir la forma en que habitamos el trabajo.
Queremos pensar, explorar para crear, disfrutar lo que hacemos, compartir y trabajar de forma colaborativa. Elegimos la vereda que se construye con otres, la que necesita tiempo, escucha y proceso.
En tiempos de individualismo donde el trabajo se mide en productividad y rapidez queremos detener la inercia de la velocidad para preguntarnos cómo queremos trabajar y qué tipo de sociedad queremos sostener con esa forma de trabajo.
No se trata de ir en contra de la tecnología ni de las herramientas que hoy atraviesan nuestras prácticas, sino de ponerlas a favor de una vida más habitable. Este primero de mayo es una invitación a pensar el trabajo que queremos, para seguir luchando por nuestros derechos.