Y por si fuera poco, denigrarlo y definirlo bajo una nueva categoría: planeta enano. De un día para el otro, el noveno planeta de simpático nombre
desaparece completamente para dejar de formar parte de las charlas del planetario, del pack de estrellitas fluorescentes que se pegan en el techo del cuarto de los niños, de las canciones escolares. Alguien tenía que reivindicar su nombre y devolverle a
l mal llamado enano todo lo que nos dio. Por eso, dos años y medio después, y en el año internacional de la astronomía, otros dos uruguayos abrimos Plutón. Un proyecto al que no logramos darle una definición, porque trabajamos con ideas. Y una idea puede aplicarse a cualquier cosa. Y si tuviéramos que hacerlo, la actual definición que le dieron a Plutón coincide bastante con lo que queremos ser: un objeto que aunque orbita alrededor del sol, no cumple con ciertos criterios comunes a los planetas principales.