04/09/2018
En la era digital, muchos han adquirido popularidad en las redes sociales y por eso los llaman influencers. Lo que hace pensar a muchas empresas que esta persona es la correcta para promover su marca, pero no siempre es la mejor idea.
1-. El no conocer a nuestra audiencia nos hace cometer errores colocando a cualquier influencer, pensando que llegará a nuestro público.
2-. Debes pensar muy bien quién representará tu marca, recuerda que será de alguna manera la imagen ante un público.
3-. No se trata de colocar al influencer más popular, sino aquel que sea relevante para la marca.
4-. La edad juega un papel muy importante. Según, las personas menores de 30 años son quienes siguen de verdad a un influencer 2.0
5-. Las marcas tienen que saber aliarse con un influencer, no lo pueden crear de manera artificial.
6-. A veces los altos costos pueden hacerte perder en vez de ganar. No coloques al más popular por sus seguidores, a veces son sólo spam, es mejor tener a uno que sea querido en las redes sociales.
7-. Recuerda que un influencer no es un objeto y aunque este no sea de gran influencia (como deseas), no puedes deshacerte de él para colocar a otra figura como tu imagen. Esto podrá traerte consecuencias negativas.